UNA OTRA “CASANDRA”, texto de Diana de Paco

 

  • 8 de sep, 20:00
  • 9 de sep, 21:00
El umbral de primavera

Calle Primavera, 11. Lavapiés, 28012 Madrid

 

 

SOBRE CASANDRA

Casandra se configura como un bellísimo monólogo en el que la princesa troyana hace partícipe al público de su tragedia. La joven adivina, víctima de la maldición de un dios despechado y vengativo, Apolo, herido en su orgullo de macho, que la ha condenado a ver la verdad y a que nadie la crea.

Las dos palabras con las que inicia su retrato son “hija” y “hermana”, sin duda, porque es así como ella se ve: hija de Hécuba, que la cree aunque no se atreva a defenderla, y hermana de Paris, con el que mantiene una estrecha relación no descrita en las crónicas.

La princesa y la reina troyanas ocupan dos categorías de mujeres víctimas: Casandra se encuentra en la de las que se rebelan y sucumben bajo el peso de los vencedores; Hécuba, en la que calla y acepta la injusticia pero es sometida igualmente.

Pero la historia de Casandra no coincide con lo que ofrece la tradición; como a las mujeres de Polifonía, Diana de Paco le inspira una versión diferente de la oficial, en la que se habla de verdad y de mentira; de la verdad de la joven frente a la mentira del poder; de la indefensión de las mujeres y del maltrato de los hombres; de un amor, el de Paris, sepultado en una cueva por la cólera celosa de un dios inclemente. El relato de Casandra no se encuentra así en los libros; la tradición mítica la contempla como predictora no escuchada de la caída y de la destrucción de Troya, y como la joven esclavizada que correrá la misma suerte que Agamenón, su tiránico captor, sin haber tenido ella culpa alguna.

Aunque los finales de Casandra y Hécuba estén descritos en el mito, la dramaturga los coloca en situación de ofrecerse apoyo, de comprenderse, para que la voz femenina se escuche sin descanso después de la muerte; esa voz a la que los hombres impusieron por la fuerza el silencia y que resurge en estos antiguos y nuevos personajes para lanzar su grito de inconformismo y libertad.

VIRTUDES SERRANO
Extractos de CASANDRA, OTRA VOZ PARA EL PRESENTE

Investigadora dedicada principalmente a estudios sobre teatro contemporáneo y en especial a dramaturgia femenina. En 2014 fue nombrada Socio de Honor de la Asociación de Autores de Teatro. Pertenece al consejo de redacción de la revista “Estreno” y al comité científico de “Verbeia” y de “La maschera e il voito”.

40455077_2110073579209559_231085114723926016_n

SOBRE LA OBRA

Es Casandra, princesa troyana, la hija del rey Príamo, la hermana de Paris, la traidora de Apolo, la puta de Agamenón, Casandra la loca, la endiablada, la molesta. Es Marina Miranda, actriz de fuerza, de garra, de potencia creadora que exprime cada movimiento en escena, cada gesto, cada elemento, generando una atmósfera poetizada. Es Diana de Paco, voz de mujeres silenciadas en la Historia contada por los hombres.

Casandra ocupa el escenario para reclamar su espacio con una decisión firme. Ha llegado el momento de contar la verdad, su versión del mito, quizá para no ser creída una vez más, es posible. Hoy se dirán las palabras definitivas, tras esta declaración no habrá derecho a réplica.

Casandra aparece en este “limbo” al que ha sido condenada; se posiciona para que, a pesar del final descrito en el mito, su voz femenina resurja sin descanso para lanzar un grito de inconformismo y libertad.

Tal vez, Casandra, esta noche sea escuchada por casandras y casandros del siglo XXI, quizá pájaros de malagüero, portadores de falsos vaticinios desastrosos, personas tóxicas que ven allí donde no hay; quizá visionarios certeros a los que no conviene creer; quizá víctimas de reales vejaciones, de delitos acaecidos, que nunca llegarán a ser creídas y a las que sólo se les deja un camino por donde escapar de la culpa, de la mentira, del estigma social… la reclusión, la huida, el suicidio para ellas y para ellos

CASANDRA: […] Soledad será tu compañera en el infinito del dolor.

Esta noche tal vez, Casandra, sea escuchada, por regios príamos, por ridículos agamenones atrapados en sus toallas, por apolos celosos, engreídos, ambiciosos y ciegos de poder a todos ellos dos interrogantes

CASANDRA: […] ¿Fingir que no se crea la verdad es malo? ¿Cerrar los ojos nos hace culpables?

MIGUEL CEGARRA


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s